
Luego de ver la película Citizen Vigilante, del controversial director alemán Uwe Boll y protagonizada por Armie Hammer en su regreso al cine, queda claro que estamos ante una propuesta que rompe con los esquemas tradicionales del Hollywood actual. En tiempos donde el wokismo, la agenda de la izquierda y el multilateralismo han permeado profundamente los guiones y narrativas de la industria, esta obra se presenta como una excepción provocadora.