
Nueva Delhi.- El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para empezar a poner fin a la guerra no dejó apretón de manos, foto solemne ni firma en una sala con banderas. Llegó con un memorando a distancia, una ceremonia en Suiza que desapareció de un anuncio oficial y un canciller paquistaní que siguió negociando después de lesionarse en plena recepción diplomática.