
Diseñado por el arquitecto español Carles Buïgas y construido con una inversión de dos millones de pesos, el Teatro Agua y Luz encendió sus luces por primera vez en diciembre de 1955, durante el régimen de Rafael Leónidas Trujillo, como parte de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, y su inauguración estuvo marcada por un espectáculo protagonizado por las bailarinas del emblemático Lido de París.