
La industria fintech atraviesa una de las transformaciones más profundas desde su surgimiento. Lo que comenzó hace más de una década como un ecosistema de startups disruptivas enfocadas en desafiar a la banca tradicional, hoy evoluciona hacia una etapa de madurez marcada por la escala, la rentabilidad, la sofisticación regulatoria y la incorporación acelerada de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y los activos digitales.