
Bajo la consigna de “cero tolerancia”, los gobiernos de Luis Abinader (2020-2024 y 2024-2028) se han caracterizado por el mantenimiento de una lucha férrea contra la corrupción administrativa, aunque en la práctica no se auguran éxitos de importancia, partiendo de la realidad procesal legal que les espera a los expedientes que se encuentran en curso en los tribunales.