
Santo Domingo.- Residentes del distrito municipal San Luis declararon la comunidad en estado de emergencia ante una creciente ola de asaltos, secuestros y agresiones violentas que, según denuncian, mantienen a las familias en constante temor.
La dirigente comunitaria Gleny Franco Calzado relató ante el Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH) que fue víctima de un asalto violento, donde cuatro hombres encapuchados y armados la golpearon, la arrastraron por el pavimento y la despojaron de dinero y pertenencias. Durante el ataque, uno de los agresores pidió que “la mataran”, lo que calificó como un hecho del que salió viva “por un milagro de Dios”.
La comunidad sostiene que estos casos se han vuelto frecuentes. Entre los hechos más recientes citan la agresión contra Epifania Pérez Romero, herida mientras salía de su vivienda; el rapto de Rosanna Pérez, quien fue secuestrada por una hora; y múltiples robos de motocicletas, cadenas y dinero en el barrio La Emplanada, El Matadero y zonas cercanas.
Los residentes aseguran que una banda fuertemente armada, incluso con armas largas automáticas, opera en la zona sembrando el terror.
El CDDH exigió la intervención inmediata del director de la Policía Nacional, denunciando que la delincuencia ha superado la capacidad de respuesta local y que el escaso personal policial “solo patrulla la calle principal”. También solicitaron el cambio del personal del Dicrim, afirmando que la comunidad ha perdido la confianza en ellos.
El organismo anunció que el próximo mes realizarán una marcha contra la delincuencia y el crimen organizado en San Luis, exigiendo acciones efectivas del Estado.