
AZUA.- La fuga de Yeisón Alexis Moreno (alias “Popita”), acusado de asesinar a una pareja de esposos frente a su residencia en el distrito municipal Los Jovillos, ha provocado fuertes cuestionamientos de los familiares de las víctimas contra la Policía Nacional y el Ministerio Público en Azua.
De acuerdo con versiones, el recluso fue supuestamente arrebatado a sus custodios mientras era trasladado hacia la cárcel de Najayo, lo que reavivó las críticas sobre la seguridad en los traslados judiciales.
Una de las hermanas del hombre asesinado aseguró que habían advertido a las autoridades sobre el riesgo de que el imputado escapara durante los traslados entre Azua y la capital, pero que no se tomaron las medidas necesarias. También denunció irregularidades en el proceso judicial, afirmando que cuando solicitaron al fiscal las pruebas del caso, este les respondió que se habían “roto”, lo que a su juicio refleja la precariedad del sistema de justicia para las familias sin recursos. La mujer además criticó lo que calificó como una “sinvergüenzada” con que se manejan los expedientes en Azua.
Visiblemente indignada, expresó: “Yo se lo advertí a la fiscalía, que él se iba a escapar con esos viajes de la capital para Azua, que eso era una estrategia para escaparse, y ellos me dijeron que no, que era imposible, que no había forma. Y mira hoy, vino a la Fiscalía, se sentó, y de la Fiscalía se escapó. Ahora, ¿qué me dirán a mí como doliente del hecho?”.
En tanto, el padre de una de las víctimas acusó directamente a la Policía y al Ministerio Público, asegurando que “Popita” permaneció prófugo en Azua tras cometer el crimen y que todos en la comunidad conocían su paradero. Señaló además que, pese a la peligrosidad del acusado, la fiscalía decidió trasladarlo a Najayo en lugar de La Victoria, donde él mismo había manifestado sentirse inseguro.
Cabe recordar que “Popita” fue apresado en 2024 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), cuando intentaba salir del país con destino a El Salvador, tras permanecer prófugo durante cuatro años.
Se le acusa de asesinar a balazos a Tony Encarnación y a su pareja Carolina, quien tenía cinco meses de embarazo, el 23 de noviembre de 2020. Ambos fueron hallados sin vida frente a la residencia del imputado en la comunidad Ansonia, con múltiples impactos de bala.
Las víctimas dejaron en la orfandad a tres hijos, lo que ha incrementado el reclamo de justicia de sus familiares.